Como fisioterapeuta pediátrica, una de las consultas frecuentes que recibo no trata sobre hitos del desarrollo, sino sobre estética:
«¿Qué zapatos le compro ahora que empieza a dar sus primeros pasos?»
La respuesta, basada en la biomecánica y la evidencia actual, suele sorprender: el mejor zapato es ninguno.
El pie infantil: un órgano sensorial en construcción
Hasta bien entrada la infancia, la estructura del pie es mayoritariamente cartilaginosa. Las metáfisis (las zonas de crecimiento de los huesos) aún no se han osificado por completo, lo que convierte al pie en una estructura extremadamente maleable.
Si introducimos un pie en formación en un «contenedor» rígido o estrecho, no solo limitamos su crecimiento óseo, sino que anulamos su función principal: la propiocepción. El pie es un radar sensorial que envía información constante al cerebro sobre el terreno y el equilibrio.
¿Cuándo es realmente útil el calzado?
La premisa es clara: el calzado debe servir para proteger, no para «sujetar» ni «formar».
- Fase de pre-marcha: El uso de zapatos es puramente estético y, en muchos casos, contraproducente. El pie debe estar libre para experimentar el contacto con diferentes texturas.
- Adquisición de la marcha: Solo debemos calzar al niño cuando el entorno lo exija (seguridad en la calle o parques). En casa, lo ideal es que permanezcan descalzos el mayor tiempo posible.
Reglas de oro del calzado respetuoso
Para elegir un zapato que no interfiera en el desarrollo natural, nos basamos en los criterios de profesionales que han revolucionado la divulgación y la salud podológica en nuestro país. Te recomiendo seguir de cerca a referentes como la podóloga Neus Moya y al podólogo Alejandro Martínez de Lejancitos, quienes realizan una labor excepcional analizando calzado desde la evidencia clínica.
Estas son las características que debemos buscar:
- Puntera anatómica y ancha: Los dedos deben tener libertad total para expandirse. Una puntera estrecha comprime el primer radio (dedo gordo), esencial para la estabilidad y el impulso.
- Cero «Drop»: La suela debe tener el mismo grosor delante que detrás. Cualquier elevación del talón desplaza el centro de gravedad del niño hacia adelante, alterando la alineación de rodillas y columna.
- Suela fina y flexible: Debe permitir la torsión del pie y sentir las irregularidades del suelo. Para los primeros pasos, una suela de unos 3 mm que se pueda doblar con dos dedos es lo ideal.
- Sin contrafuertes: El calzado no debe «bloquear» el tobillo. La estabilidad debe venir de la propia musculatura del niño, no de un soporte externo rígido.
- El margen adecuado: Es vital dejar un espacio de entre 0,8 y 1,2 cm entre los dedos y la puntera (el growth room), para que el pie pueda elongarse naturalmente al caminar.
Referencias y marcas recomendadas
Afortunadamente, el mercado ha evolucionado y hoy disponemos de marcas que respetan la fisiología pediátrica tales como:
- Lejancitos: La marca creada por el podólogo Nacho García, diseñada bajo estrictos criterios biomecánicos para cada etapa.
- Koops: El calzado diseñado bajo la dirección técnica de Neus Moya, centrado en el respeto total a la fisionomía del pie infantil.
- Zapato Feroz: Referentes en segmentar el calzado según el hito motor.
- Blanditos by Crios: Fabricación nacional con excelente flexibilidad.
- Baby Lobitos: Calzado artesanal que ofrece una sensación de «segunda piel».
- Attipas: Una opción muy socorrida para la transición del gateo a la marcha.
El papel del especialista
Es importante destacar que, aunque el calzado respetuoso es la recomendación general para un desarrollo normativo, cada niño es único.
En casos donde exista algún tipo de trastorno del desarrollo, alteración de la marcha o patología específica, es imperativo visitar a un podólogo pediátrico. En estos escenarios, el profesional valorará si es necesario el uso de soportes plantares (plantillas) o un calzado específico o con otras características que actúe como herramienta terapéutica en su evolución.
¿Tienes dudas sobre el calzado más adecuado para tu hijo o sobre cómo acompañar su desarrollo motor de forma respetuosa?
En Bodhivita, nuestro equipo de fisioterapeutas pediátricos en Sant Andreu (Barcelona) te acompaña con asesoramiento personalizado basado en evidencia científica.
Estaremos encantados de ayudarte a resolver tus inquietudes y elegir lo mejor para sus primeros pasos.
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